Benedicto XVI celebró hoy en Friburgo una vigilia con varias decenas de miles de jóvenes alemanes, ante los que dijo que los daños para la Iglesia no vienen de sus adversarios, "sino de los cristianos tibios" y denunció que en el mundo existe el mal.
Acogido con cantos y aplausos, ondear de banderas y los clásicos "Benedicto, Benedicto", el pontífice les exhortó a ser ejemplos los unos a los otros y a ayudarse mutuamente, pero precisó que, "según parece, el mundo en el que vivimos, a pesar del progreso técnico, no parece más bueno".
El Papa dijo que existen guerras, terror, hambre y enfermedades, pobreza extrema y represión sin piedad y denunció a aquellos "iluminados" que ofrecen el paraíso terrestre "y lo que han instaurados son dictaduras y sistemas totalitarios, en los que la más pequeña llama de humanismo ha sido ahogada".
"A este punto no podemos callar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares de este mundo, pero lo vemos y esto nos asusta en nuestra propia vida. Sí, en nuestros corazones existe la inclinación al mal, al egoísmo, la envidia y la agresividad", afirmó.
También incluyó como formas de mal, la pereza y la lentitud para hacer el bien.
"El daño para la Iglesia no viene de sus adversarios, sino de los cristianos tibios", añadió el Papa, que invitó a los jóvenes católicos a cambiar sus vidas, hacerlas claras y esplendorosas y a ser la luz del mundo que alumbra en la oscuridad.
Al acto asistieron 35.000 jóvenes, según el portavoz vaticano Federico Lombardi.
Disparos.
La Policía alemana detuvo a un hombre tras el incidente ocurrido cerca de la catedral de Erfurt, donde antes de la misa celebrada por Benedicto XVI se registraron disparos con un arma de aire comprimido, hechos desde una vivienda contra el personal de seguridad de la visita papal.
La Policía detuvo a un sospechoso, de unos 30 años, tras irrumpir en la vivienda desde donde supuestamente se habían disparado al menos cuatro balines.