Los furiosos residentes que se vieron obligados a abandonar sus hogares cercanos de la planta de energía nuclear asolada por el “tsunami” en Japón se reunieron para protestar contra la sede en Tokio de la compañía operadora de la planta, donde exigieron una indemnización.
En tanto, el presidente de la compañía se comprometió a hacer más para ayudar a los afectados por la crisis.
“No puedo trabajar y eso significa que no tengo dinero”, dijo Shigeaki Konno, de 73 años, un mecánico de reparación de automóviles, quien vivía a 11 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi antes de que fuera evacuado junto con decenas de miles de personas debido a los temores de la radiación.
“El hablar de la compensación no es nada concreto. Lo necesitamos (el dinero) rápidamente”, agregó.
Las protestas de unos 20 propietarios de pequeñas empresas de las comunidades cercanas a la planta responden a la creciente frustración contra el manejo de la crisis nuclear de la empresa Tokio Electric Power Co. (TEPCO) que dio inicio cuando un “tsunami” provocado por un terremoto desarticuló sus sistemas de refrigeración y sus plantas eléctricas de respaldo.
El presidente de laempresa japonesa TEPCO, Masataka Shimizu, y otros ejecutivos de la compañía hicieron una vez más una reverencia a modo de disculpa y después Shimizu se comprometió a hacer más para ayudar a compensar a los residentes que no pueden regresar a sus hogares o a sus trabajos.
Los pagos en efectivo estarán siendo “preparados tan pronto como sea posible”, indicó Shimizu.