El impacto de fenómenos meteorológicos "extremos", como olas de calor o inundaciones, consecuencia del calentamiento global, pueden ser ya "inevitables" y convertirse en "la nueva normalidad", indicó un nuevo estudio del Banco Mundial (BM).
De acuerdo con el informe "Bajemos la temperatura: Cómo hacer frente a la nueva realidad climática", los cambios climáticos drásticos y los fenómenos extremos ya afectan a personas de todo el mundo, dañan los cultivos y las zonas costeras, y ponen en riesgo la seguridad hídrica.
El BM señala que, dada la tendencia, se prevé un aumento de la temperatura global de 1.5 grados centígrados sobre los niveles preindustriales para 2050.
"El informe de hoy (ayer) confirma lo que los científicos han venido diciendo, esto es, que las emisiones del pasado han marcado una tendencia inevitable hacia el calentamiento global en las próximas dos décadas, lo que afectará en mayor medida a las personas más pobres y vulnerables del mundo", declaró Jim Yong Kim, presidente del BM, en una nota de prensa.
"Lo estamos observando, las temperaturas que superan los registros históricos son cada vez más frecuentes, la intensidad de las lluvias ha aumentado en algunos lugares y las zonas propensas a la sequía, como el Mediterráneo, se vuelven más secas", indicó.
El reporte dibuja un panorama sumamente complejo para las próximas décadas, con especiales efectos adversos en la productividad agrícola, el régimen hidrológico y la biodiversidad.