Este patrón de riesgo se mantuvo para todos los grupos de edad, excepto el más joven -de 18 a 30 años de edad- en el cual el riesgo de morir fue más alto para los negros comparado con los blancos no hispanos.
Los hispanos con diálisis sobreviven más tiempo que negros y blancos
Las estadísticas muestran que, si bien los negros tienen un promedio de vida más corto que los blancos entre la población general de Estados Unidos, algunos estudios indican que entre los pacientes con fallo renal y en diálisis,
Entre los pacientes con enfermedad renal que reciben diálisis, los hispanos viven más tiempo que los negros que, a su vez, viven más tiempo que los pacientes blancos, según un informe que publicó hoy la revista Clinical Journal of the American Society of Nephrology.
En Estados Unidos hay más de 410.000 personas que reciben diálisis y el artículo señala que "la determinación de las razones de estas disparidades pueden ser importantes para el mejoramiento del tratamiento".
El estudio lo encabezó Guofen Yan, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia, quien junto con sus colegas estudió los registros en el Sistema de Datos Renales de EE.UU. correspondientes a 1.282.201 adultos con diálisis entre 1995 y 2009.
Las estadísticas muestran que, si bien los negros tienen un promedio de vida más corto que los blancos entre la población general de Estados Unidos, algunos estudios indican que entre los pacientes con fallo renal y en diálisis, los negros tienden a vivir más tiempo que los blancos.
Los investigadores encontraron que los pacientes hispanos son los menos propensos a morir y que los blancos no hispanos son los que tienen más probabilidades de morir en un período de seguimiento promedio de 22,3 meses.
El riesgo de morir en ese período para los negros se ubica entre el riesgo de los otros dos grupos.
Este patrón de riesgo se mantuvo para todos los grupos de edad, excepto el más joven -de 18 a 30 años de edad- en el cual el riesgo de morir fue más alto para los negros comparado con los blancos no hispanos.
Este patrón de riesgo se mantuvo para todos los grupos de edad, excepto el más joven -de 18 a 30 años de edad- en el cual el riesgo de morir fue más alto para los negros comparado con los blancos no hispanos.