Las niñas ya no quieren ser princesas, ni los chicos jugar al fútbol o a las canicas. Lo que se lleva ahora son los juegos de rol y de azar por Internet o por teléfono móvil. El reconocimiento es unánime. Tanto la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) como los especialistas alertan de que cada año más adolescentes y jóvenes caen en las 'trampas' del ciberespacio.
El estudio difundido con 1,400 adolescentes de entre 10 y 16 años, de los cuales el 80% tiene móvil, muestra que un 6% se descarga videojuegos y otro 6%, utiliza también el teléfono para navegar por Internet.