La pobreza se ha convertido en un problema mundial.
Esto lo sabe, el grupo de los 20 países más pobres del mundo, formado principalmente por naciones del continente africano, según el Índice de Desarrollo Humano, (IDH).
Ruanda, Guinea, Tanzania, Malawi y Etiopía, figuran entre los cinco países más pobres a nivel mundial.
Éstos sólo reciben una quinta parte de la ayuda humanitaria internacional, denuncia un informe publicado por las organizaciones humanitarias, Oxfam y ActionAid, desde Londres.
En el informe se acusa a los países ricos, de no cumplir su promesa para reducir a la mitad la pobreza de aquí a 2015, un plan auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El estudio revela que únicamente la mitad del dinero de los programas de ayuda se destina a los gastos de salud y educación.
Cerca de 40% de la ayuda esta relacionada directamente con bienes sobre facturados o con servicios de los países donantes, mientras que unas 80 organizaciones oficiales se ocupan de la distribución de ayuda, "sobrecargando la burocracia administrativa", señala el informe.
Advertencia.
Unos 10 millones de niños todavía mueren cada año antes de cumplir los cinco años, y el 99% de ellos, pertenece al mundo en desarrollo.
Esto se debe a algunos países no han traducido aún la riqueza en mejoras sociales, por lo que el crecimiento económico no se traduce necesariamente en la disminución de la mortalidad infantil, sugiere una investigación.
David Mepham, de la ONG Save the Children manifestó que los países más pobres aún pueden reducir la mortalidad infantil siguiendo políticas simples pero, hasta el momento, "la posibilidad de un niño de llegar a su quinto cumpleaños", es toda una odisea.
Hay pocos países en el mundo donde se pueda observar el gran contraste que existe en Angola, entre la riqueza de la costa petrolera de la capital Luanda y el interior devastado por la guerra.
Angola está en el último lugar en las estadísticas sobre "Riqueza y Supervivencia" del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Según PNUD, más de la mitad de los bebés que mueren en Angola podrían ser salvados si el país repartiera su riqueza más equitativamente.
Paradoja india.
Algunos de los países más pobres, como Malawi y Tanzania, y otros como Nepal y Bangladesh, están entre los 10 primeros de la lista de la ONU que redujeron la mortalidad infantil.
Sin embargo, India, la economía de más rápido crecimiento del sudeste asiático, está por detrás de países vecinos mucho más pobres.
Algunos estados de India, incluyendo Orissa, Rajasthan y Bihar, tienen tasas de mortalidad materno-infantil que se encuentran entre las peores del mundo.
En Orissa, los residentes pueden tardar días en conseguir asistencia médica.
Realidad en Panamá.
En el caso de nuestro país, se ha mejorado el comportamiento en cuanto a la prevención de fallecimientos de niños menores de cinco años, por causas prevenibles.
Actualmente en Panamá mueren, antes de cumplir los cinco años, 23 de cada 1,000 mil niños, una cifra halagadora si se compara con Sierra Leona en donde 270 infantes de cada millar no logra alcanzar el quinquenio de vida.
El objetivo en Panamá es reducir a menos de 10 muertes por cada 1,000, por lo que se requiere de un trabajo desde el nivel comunitario hasta los niveles más altos. Una de las ventajas, es que está creciendo más rápido, lo que es fabuloso para reducir la mortalidad infantil.
Pero la dura realidad, es que sin mejoras sustanciales, el mundo no podrá alcanzar uno de los objetivos claves para el Desarrollo del Milenio, que es mejorar la tasa de mortandad para 2015.