La organización Tobacco Free Kids (Niños sin tabaco) asegura en su página web que en lo que va de año cerca de 115,000 niños se han convertido en fumadores habituales. De ellos, 38,000 se van a morir prematuramente por su adicción.
Aunque las campañas de organizaciones como esta, el gobierno y hasta la propia industria tabacalera han logrado reducir el número de niños fumadores, los esfuerzos por evitar que los menores fumen parecen tener poco resultado entre los hispanos.
Louis Galen, Director del Departamento de Salud Pública de la Idaho State University creó un grupo de investigadores adolescentes latinos para que le ayuden a indagar más en el fenómeno desde adentro de la propia comunidad hispana.