Las fuerzas especiales del presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, tirotearon la sede de la Misión de las Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI), según un comunicado divulgado por esta misión de la ONU.
Las tropas de la ONUCI respondieron a los disparos, lo que provocó un intercambio de proyectiles de al menos tres horas.
Asimismo, la ONUCI indica en su comunicado que una de sus patrullas desplegadas para reforzar la presencia de los Cascos Azules en el ala militar del aeropuerto internacional Felix Houphouet Boigny recibió disparos por parte de un grupo de jóvenes armados.
Según el texto, otra patrulla de la ONUCI sufrió la misma suerte en las inmediaciones de la sede de la televisión estatal (RTI), que cayó anoche en manos de las Fuerzas Revolucionarias de Costa de Marfil (FRCI), favorables al reconocido internacionalmente como vencedor de los pasados comicios de noviembre, Alassane Ouattara.
Mientras tanto, se incrementa la intensidad de los combates en Abiyán, sobre todo en las inmediaciones del cuartel de la Gendarmería de Agban y en el barrio de Le Plateau, en el que se encuentra el Palacio Presidencial, actual refugio de Laurent Gbagbo, y que está en llamas.
Heridos.
Tres “cascos azules” de la Misión de la ONU en Costa de Marfil (ONUCI) resultaron heridos, dos de ellos graves, después de que su unidad fuera tiroteada por seguidores del presidente Laurent Gbagbo en las calles de Abiyán.
Este ataque es el cuarto contra la sede y las patrullas de la ONUCI en las últimas horas por parte de las fuerzas favorables a Gbagbo.
Se intensifican los combates.
La Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) culpó al presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, de la intensificación de los combates, después de la entrada en Abiyán de las tropas del respaldado internacionalmente como presidente, Alassane Ouattara.
La CEDEAO dijo en un comunicado que los enfrentamientos armados son “una consecuencia directa de la intransigencia de Gbagbo, que se ha negado en repetidas ocasiones a ceder el poder a Ouattara” y mostró su preocupación por “el giro violento que ha dado la situación”.
“La CEDEAO está especialmente preocupada por la gran pérdida de vidas humanas, la destrucción material derivada de los combates y la crisis provocada en los Estados miembros vecinos” debido al éxodo de marfileños que huyen del conflicto.
La organización económica advirtió a los bandos beligerantes de que no perdonará “las responsabilidades individuales y colectivas por violación de Derechos Humanos y de los refugiados”.
Límites.
Médicos Sin Fronteras (MSF) lamentó que el recrudecimiento de los enfrentamientos en Costa de Marfil esté restringiendo el ya limitado acceso de la población a los cuidados médicos, una situación que calificó de “crítica”.
Los civiles no deben ser blanco de los ataques y han de poder acceder a los hospitales y recibir asistencia médica, indica uno de los coordinadores de emergencias de esta organización no gubernamental, Mego Terzian, en un comunicado.
En algunos barrios de Abiyán, moverse resulta “extremadamente difícil, cuando no imposible”.
En los centros sanitarios, las medicinas y el material escasea, a causa de los incesantes combates.