La utilización eficiente y colectiva de las aguas de la cuenca del río Amu Darya, que desemboca en el degradado mar de Aral, es fundamental para conseguir la seguridad alimentaria y la paz en Asia Central, según un informe del Programa Medioambiental de la ONU.
Este estudio, constituye el primer esfuerzo diplomático que establece líneas de acción comunes, para hacer frente a la degradación y pérdida de recursos acuíferos en la zona.