El expresidente Fernando Lugo negó ayer lunes que el canciller venezolano Nicolás Maduro tuviera injerencia en los asuntos del Paraguay, al declarar ante la fiscalía.
La fiscal Stella Mary Cano investiga si Maduro cometió el delito de intromisión el 22 de junio, cuando se reunió en el palacio de Gobierno con los comandantes del Ejército, Fuerza Aérea y Armada para solicitar el desconocimiento de la destitución de Lugo, resuelta ese día en juicio político por el Senado.
El exobispo católico de 61 años y enfermo de cáncer linfático fue destituido cuando faltaban 14 meses para el final de su gobierno.
Lo reemplazó el vicepresidente Federico Franco para completar el mandato hasta el 15 de agosto de 2013.
“Maduro no cometió ninguna intromisión en los asuntos internos de nuestro país”, dijo Lugo a los periodistas que lo aguardaban a la salida de la audiencia. Sin embargo, aclaró que “ni estuve enterado de la reunión con los jefes militares”.
En las semanas anteriores, Cano escuchó las versiones de los comandantes militares y de exsecretarios privados de Lugo, aclarando que “por ahora no está confirmado si Maduro arengó o no a los jefes en contra del Senado”.
La fiscal anunció que llamará a declarar a los exministros de relaciones Exteriores, Hacienda, Interior, Educación y Comunicación Social “antes de que pase mucho tiempo y se borre de la memoria de esas personas los hechos ocurridos”, señaló.