El Carnaval de Oruro, el más famoso de Bolivia, volvió a ser el escaparate en el que decenas de miles de danzarines lucieron la riqueza y el esplendor del folclore de ese país, que estará de fiesta durante cuatro días.
Mientras tanto, Brasil se entregó al desenfreno del Carnaval y sus multitudinarias y alocadas fiestas callejeras con millones de personas que desbordaron ciudades como Río de Janeiro, Salvador y Recife.

Río de Janeiro es el centro del Carnaval brasileño con una programación intensiva de 82 comparsas y bandas callejeras que caldean la fiesta las 24 horas del día.
En Cartagena, Colombia, la población sacó sus mejores galas y salieron a las calles a bailar y a divertirse.

En España, se recrearon los seres mitológicos mitad hombre mitad bestia.
Son cuatro días de fiesta y farsa.



