MetService adelantó en su último parte precipitaciones y fuertes vientos del noreste a partir del lunes en Northland, Auckland, Coromandel Península, Bay of Plenty, Rotorua, Taupo and Taranaki.
El ministro neozelandés de Transporte, Steven Joyce, indicó que el parte meteorológico significa que no van a poder impedir que las 20 toneladas de fluido que se han derramado lleguen a la playa de Papamoa el miércoles, lo más temprano, según Radio New Zealand.
Los equipos que trabajan en controlar el vertido se afanaban hoy en dispersar la mancha con disolventes y en asegurar el cargamento del buque de 236 metros de eslora y 21 años de antig edad, y que tiene un tanque que pesa 47.000 toneladas.
Bruce Anderson, jefe de uno de los grupos de la Autoridad Marítima Neozelandesa, comentó que esta tarde comenzarían con el trasvase de las 1.700 toneladas de combustible pesado del Rena.
El carguero naufragado, la mitad del cual está sumergida, no puede ser reflotado mientras no se vacíe la carga.
Rena naufragó a unos 12 kilómetros de la costa el miércoles pasado, en su travesía entre las ciudades portuarias de Napier a Tauranga, ambas en la Isla Norte.
El primer ministro de Nueva Zelanda, John Key, visitó hoy la zona y pidió responsabilidades por un accidente marítimo en un área marina más que documentada.
A este llamamiento se unen las denuncias de grupos ecologistas, que vislumbran un desastre ecológico y que culpan a las autoridades de no haber sabido actuar a tiempo para contener el vertido.
El presidente de la Sociedad de Defensa Ambiental, Gary Taylor. opinó que las autoridades debieron colocar barreras alrededor del carguero cuando "las condiciones del mar eran buenas para contener el vertido, en lugar de utilizar esa sustancia para dispersar la marea de petróleo".
La polémica sustancia es la misma que se empleó en el desastre ecológico del año pasado en el Golfo de México sin lograr los resultados esperados.