Investigadores cubanos estudian los posibles vínculos entre el polvo del Sahara y el incremento de las enfermedades respiratorias agudas y el asma bronquial.
Cada año llegan hasta el archipiélago cubano grandes cantidades de partículas de polvo en forma de nubes procedentes del Sahara, según explicó al periódico oficial Granma el especialista Eugenio Mojena, de la Sección de Satélites del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología (IM).
Mojena señaló que en Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba, se realizó un estudio preliminar cuyos resultados muestran un aumento de las enfermedades respiratorias, particularmente el asma bronquial, cuando existen nubes de polvo desértico sobre la zona.
El investigador Mojena manifestó que las partículas de polvo del desierto emergen del continente africano y son transportadas en dirección oeste a través de los vientos alisios, y así avanzan sobre el Atlántico, hasta cruzar el mar Caribe y el Golfo de México.