Mandela ha sido ingresado cuatro veces desde diciembre pasado, siempre por la recaída de la afección respiratoria que padece. El primer presidente negro de Sudáfrica contrajo estos problemas pulmonares durante los 27 años que pasó en las cárceles del régimen racista del "apartheid", contra el que luchó durante casi siete décadas. Antes de anunciar la noticia de la mejoría de Mandela, Zuma recordó que hoy se cumple el 49 aniversario de la condena a cadena perpetua que se le impuso tras el conocido como juicio de Rivonia, en el que fue declarado culpable de sabotaje y conspiración para derrocar al Gobierno.
Unánimemente reconocido por su liderazgo de la transición democrática que llevó a Sudáfrica la paz racial, el expresidente, ganador del premio Nobel de la Paz en 1993, es querido y admirado por sudafricanos de todos los grupos étnicos. "Pese a todo lo que pasó, al salir de la cárcel ni mostró resentimiento, ni hizo nada malo, ni tuvo una actitud de rechazo", explicó a Efe el coreógrafo Dirk Badenhorst, blanco y afrikáner como la clase dirigente del "apartheid" que combatió Mandela. Badenhorst es fundador de la compañía Mzansi, formada por bailarines blancos y negros, y trata de acercar a todas las razas de Sudáfrica un arte que antes estaba vetado a los negros. "Gente como Mandela ha permitido que hacer este tipo de cosas no sea un problema en Sudáfrica", añadió Badenhorst, que ha creado escuelas de ballet para niños en antiguos guetos negros como Soweto, barrio antes segregado de Johannesburgo donde también vivió Madiba. Las muestras de simpatía por el expresidente surafricano llegaron también de uno de sus antiguos rivales, Mangosuthu Buthelezi, líder del partido de la etnia zulú, Inkhata, violentamente enfrentado al Congreso Nacional Africano (CNA) de Mandela durante las postrimerías del "apartheid" y los años de la transición. "Dios es misericordioso y rezamos para que Madiba se recupere", declaró Buthelezi en el Parlamento, antes de la votación de los presupuestos del Estado, según informó la agencia local de noticias Sapa. "¡Ah, Dalibhunga!" (nombre que se da los jefes y príncipes en la tradición xhosa), proclamó Buthelezi, de 84 años, en reconocimiento a las raíces aristocráticas de Mandela dentro del pueblo xhosa, al que pertenece. El resto de los parlamentarios varones, como es tradicional en Sudáfrica cuando se pronuncia ese tipo de frases, contestaron al unísono repitiendo la expresión.