Centenares de miles de personas se manifestaron en Madrid, más de dos millones, según el Gobierno regional- contra la política del Gobierno socialista hacia la organización terrorista ETA, convocadas por la oposición conservadora.
Bajo una marea de banderas nacionales, la manifestación concluyó con un discurso del líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, quien instó a los ciudadanos a "defender la nación española" frente a la "claudicación" ante ETA por parte del Gobierno.
"Queremos que los terroristas sepan que no tienen nada que reclamarnos, que su único destino es la cárcel", señaló Rajoy.
El PP convocó a esta protesta por la decisión del Ejecutivo de atenuar la prisión al etarra José Ignacio de Juana Chaos tras una huelga de hambre de éste de cuatro meses, y que la formación conservadora considera "el pago de un peaje" para poder negociar con la organización terrorista.
Rajoy exigió al Gobierno que rectifique y deje de buscar con ETA una "paz engañosa". "Queremos que la democracia gane y que ETA pierda", insistió el dirigente popular, cuya formación rechaza frontalmente la posibilidad de buscar una vía negociada.
"ETA no quiere la paz. Busca la victoria. Ha descubierto un Gobierno débil y quiere aprovechar la ocasión", agregó Rajoy, que considera que la organización terrorista vasca "no nos dejará en paz. No se arrepiente de nada. No renuncia a nada. Quiere Navarra (región vecina del País Vasco), quiere la amnistía, quiere la independencia. Nunca se conformará con menos", agregó.
Durante la marcha se escucharon gritos contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como "Zapatero, dimisión" y "Zapatero, embustero".
El Gobierno instó a los ciudadanos a que mantengan los valores democráticos.