Los fiscales de Maryland no pedirán la pena de muerte para John Allen Muhammad, el francotirador acusado de matar junto al menor Lee Boyd Malvo a 10 personas en octubre de 2002, porque las leyes de este Estado dificultan esa posibilidad.
El fiscal del condado de Montgomery, Douglas F. Gansler, contó al diario "The Washington Post" que buscará que Muhammad sea condenado de por vida sin posibilidad de libertad condicional, en el juicio que comenzará en mayo.
Sin embargo, un tribunal del vecino estado de Virginia ya sentenció al francotirador a la pena de muerte en marzo de 2004 por el asesinato de una de las diez personas abatidas.
La legislación vigente en Maryland requiere que dos o más personas hayan sido asesinadas en un mismo incidente para dictar una pena de muerte.