La operación, bautizada "Icarus", contó con la participación de la Policía de 26 Estados e identificó a 269 sospechosos de compartir vídeos con "las formas más extremas" de abusos a menores.
Según un comunicado de Europol, el material incautado -gran parte del cuál se encuentra pendiente de examen de los expertos- incluye imágenes de abusos y violaciones a bebés.