Unos 235 habitantes de dos aldeas de afrodescendientes abandonaron sus predios rurales en el puerto colombiano de Tumaco por amenazas de nuevos grupos paramilitares.
La Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes) y la Defensoría del Pueblo manifestaron por separado que los desarraigados proceden de Chilvicito y Tindales, caseríos rurales de Tumaco, en cuyo coliseo deportivo fueron acogidos.
“Más de la mitad de los miembros de estas familias desplazadas son niños menores de 12 años, y en el grupo también hay mujeres lactantes y en estado de gestación”.
La Defensoría del Pueblo atribuyó la crisis a Los Rastrojos y las Águilas Negras.