Más de 30 personas murieron en Marruecos debido a lluvias torrenciales y a la crecida de dos ríos cerca de Settat (centro-oeste) y al derrumbe de una casa cerca de Fes (centro), indicó ayer la agencia de prensa marroquí MAP. Además precisó que la crecida del río arrastró a 31 personas y que 23 cadáveres habían sido recuperados por los servicios de protección civil.
En Mulay Yacub, cerca de Fes, las lluvias causaron la muerte de cinco miembros de una misma familia la noche del domingo, al derrumbarse una casa. Otras dos personas fallecieron por la crecida de otro río en Ben Ahmed, igualmente en la región de Settat.