La Procuraduría de Derechos Humanos de Nicaragua denunció que más de 4,000 niños podrían morir por severa desnutrición a causa del hambre que acecha a las familias labriegas del norte del país, si el gobierno no suple urgentemente de alimentos y asistencia médica.
Los niños forman parte de los 6,084 campesinos que se asentaron desde meses atrás en los bordes de la carretera de la provincia de Matagalpa (norte) para pedir ayuda y alimentos a los conductores de vehículos ante la situación de desempleo que afecta a la zona, según un informe del organismo humanitario publicado ayer en la prensa local.
Al menos seis personas han muerto por hambre en lo que va del año, la mayoría niños menores de seis años, de acuerdo con un reporte de la Procuraduría de la Niñez y organismos humanitarios que visitaron recientemente la zona norte. Sin embargo, pobladores de la zona calculan que los decesos llegan a 16, causados por enfermedades asociadas a altos grados de desnutrición y deshidratación.