Cuarenta y tres personas murieron y otras tres resultaron gravemente heridas al estrellarse un avión de la compañía iraní Kish Airways ayer en Charjah, en los Emiratos Arabes Unidos.
El coronel Saleh Alí al-Mutawa, jefe de la policía del emirato de Charjah, dijo inicialmente que había "43 cuerpos de víctimas y tres supervivientes en estado crítico".
Los equipos de rescate han hallado la caja negra del avión, la que fue trasladada al Centro de Aviación Civil emiratí para su análisis, ayudará a revelar las causas del siniestro, del que existen versiones contradictorias.
El director general del Departamento de la Aviación Civil de Sharjah, Ghanim al-Hayiri, dijo que la torre de control del aeropuerto no recibió llamada de socorro del avión iraní antes de estrellarse.
En rueda de prensa, Al-Hayiri subrayó que la comunicación entre la torre y el aparato fue normal y que no hubo señal alguna de que el capitán del avión hubiese detectado problemas mecánicos.
Expertos del Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) participan en esta evaluación. La portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Elizabeth Byrs, precisó que la visita a Haití estaba prevista para después, pero decidieron adelantarla.