Las medidas para frenar la sobrepesca están empezando a dar frutos en algunos lugares del mundo, lo que abre nuevas esperanzas para las pesquerías, según un estudio realizado durante dos años por un equipo de científicos.
El estudio fue dirigido por las universidades estadounidenses de Dalhousie y de Washington y también participó un equipo internacional de 19 científicos.
En él, los científicos afirman que el nivel de explotación ha descendido en cinco de los diez grandes ecosistemas marinos analizados, con algunas zonas de EE.UU., Islandia y Nueva Zelanda a la cabeza de la recuperación.
Aunque continúa la "preocupante tendencia al colapso de las reservas", los resultados del estudio demuestran que "nuestros océanos no son una causa perdida", señala uno de los autores principales, Boris Worm, de la universidad de Dalhousie.