A simple vista puede confundirse con una lavadora industrial, una secadora o incluso con una suerte de tomógrafo.
Pero en realidad, este aparato diseñado en Escocia es un dispositivo que -según sus creadores- permite deshacerse de los restos humanos de una forma más ecológica que la cremación o el entierro.
La técnica, conocida en inglés como Resomation, imita el proceso de hidrólisis alcalina que ocurre naturalmente cuando un cuerpo se descompone. Sólo que en este caso, la descomposición que normalmente ocurre en un lapso de hasta 20 años, se produce en cuestión de dos o tres horas.
"Nosotros sumergimos el cuerpo en una solución de agua con hidróxido de potasio y lo sometemos a un temperatura de 180ºC", le explicó a BBC Mundo, Sandy Sullivan, una de las personas detrás de esta iniciativa.
Como resultado se obtiene una pila de cenizas, similares a las que produce la cremación.
Las ventajas ecológicas, según Sullivan, son múltiples.
"En principio, tiene el beneficio de que no requiere espacio. Y en comparación con los métodos de cremación tradicional, tiene una huella de carbono mucho menor, ya que utiliza ocho veces menos energía", explicó Sullivan.
"Además no produce emisiones de dioxinas ni de mercurio dado que, al final del proceso, las amalgamas de la dentadura pueden recuperarse".
El cuerpo se envuelve en una funda de seda (también puede ser lana o cuero) y se coloca dentro de un ataúd de madera para trasladarlo al aparato.
Como la madera no puede ser sometida al proceso de hidrólisis alcalina, el cajón se recicla para el próximo cuerpo.
Otra ventaja adicional, señala Sullivan, es que el método de descomposición acelerado permite reciclar cualquier implante médico que contenga el organismo.
"Después del proceso, los implantes como las articulaciones de cadera o rodilla, por ejemplo, quedan en condiciones impecables.
Pueden volverse a utilizar y beneficiar a muchas personas que no pueden acceder a estos tratamientos médicos por falta de dinero", explicó Sullivan.
En cuanto a su costo, el inventor señala que es muy similar al de la cremación, a la que también se parece en cuanto a la forma de la ceremonia.
El método no es completamente nuevo. Fue desarrollado para deshacerse de los cadáveres de animales afectados por enfermedades como la aftosa o el mal conocido como la enfermedad de las "vacas locas".