La Iglesia Católica en México llamó a los ciudadanos a denunciar a los tribunales los casos de abuso infantil protagonizados por sacerdotes y confirmó que posee dos casas de rehabilitación para los religiosos con "conductas inapropiadas".
El llamamiento fue formulado por el cardenal Norberto Rivera, arzobispo primado de México, pocos días después de que los obispos reconocieran por primera vez la existencia de casos de sacerdotes pederastas en el país.