Un fuerte seísmo, de 5, 6 grados de magnitud en la escala de Richter, sacudió a primera horas de ayer el norte de Pakistán, cinco días después de que otro terremoto causara miles de muertos en Cachemira.
De momento no se dispone de ninguna información sobre víctimas o daños materiales a consecuencia de este último seísmo.
El terremoto del pasado sábado, de 7, 6 grados en la escala abierta de Ritcher, segó la vida de hasta 50, 000 personas en la zona paquistaní de Cachemira, según cálculos aún no definitivos.
Mientra tanto, el mundo entero multiplicaba los gestos de solidaridad con Pakistán, incluida ayuda financiera, para colaborar con dos millones y medio de personas que quedaron a la intemperie, expuestas a las enfermedades y el hambre, cuatro días después del violento sismo que golpeó a Asia.
Los compromisos de ayuda financiera a Pakistán alcanzan 350 millones de dólares y continúan aumentando, anunció ayer el primer ministro paquistaní, Shaukat Aziz.
A pesar de la ayuda internacional que sigue aumentando, dos millones y medio de damnificados seguían ayer sufriendo hambre, frío y padeciendo una intensa lluvia en el norte de Pakistán.
Una mejoría del tiempo ayer permitió restablecer totalmente el puente aéreo entre la base aérea de Chaklala, cerca de Islamabad.
Decenas de camiones repletos con víveres llegaban también ayer a Muzaffarabad por tres rutas diferentes.