Miles de cristianos iraquíes celebraron hoy la Navidad en medio de estrictas medidas de seguridad en un día declarado festivo por primera vez por el Gobierno iraquí en todas las instituciones oficiales del país.
En la iglesia de San José, del barrio del Mansur, en el oeste de Bagdad, más de mil personas asistieron hoy a una misa especial por el día de Navidad.
En su sermón, el padre Abiós instó a los fieles cristianos y a todos los iraquíes a que se alejen del sectarismo y que apoyen el espíritu de la unidad.
El sacerdote explicó que "los iraquíes han convivido en este país durante miles de años y nunca conocieron el asesinato, ni los desplazamientos motivados por diferencias religiosas o étnicas".
Además, destaco que "sólo son algunos grupos radicales quienes están detrás de esos actos".
Uno de los feligreses congregados en el templo, Abu Zein, de profesión funcionario, dijo a Efe que entre 1.000 y 1.500 personas estuvieron hoy en la iglesia, donde oraron e intercambiaron felicitaciones navideñas.
Según Abu Zein, ese número de fieles "es una muestra de la mejora de la situación de seguridad en el país".
El templo estuvo rodeado de agentes del Ejército y de la Policía iraquí, que se han desplegado en varias calles de Bagdad.
El Consejo de ministros anunció hace dos días que declaraba el día de Navidad fiesta nacional, mientras que el ayuntamiento de Bagdad aseguró que iba a dejar los parques de atracciones abiertos para que los cristianos puedan celebrar sus fiestas.
La comunidad cristiana en Irak apenas representa el 3 por ciento de los más de 28 millones de personas que viven en el país, y muchos creyentes han huido del país desde la caída del régimen de Sadam Husein en 2003.