Un serbobosnio acusado de una serie de muertes y apaleamientos como comandante de un campo de detención durante la guerra de Bosnia (1992-1995) se declaró culpable ayer ante el Tribunal de La Haya de cuatro cargos de crímenes de lesa humanidad.
Dragan Nikolic, tras llegar a un acuerdo con los fiscales, cambió su declaración de inocencia a la de culpable que hizo en el 2000. Admitió el asesinato y tortura de prisioneros musulmanes así como fomentar y alentar la violencia sexual en el campo de detención.
Nikolic, de 46 años, admitió también haber apaleado a varios prisioneros que murieron luego de sus heridas. Algunos de los hombres golpeados con palos pedían clemencia a su torturador.
"Culpable, señorías", dijo Nikolic a los jueces del tribunal cuando se le preguntó cómo se declaraba ante los cargos, en una audiencia especial.
Alrededor de 8,000 musulmanes y otros no serbios fueron detenidos en campos sobrecargados de gente al este de Bosnia en los que, según los fiscales, los prisioneros fueron apaleados diariamente entre mayo y octubre de 1992. Nikolic fue arrestado por las tropas de paz encabezadas por los países de la OTAN al norte de Bosnia en abril 2000.