Militares derrocaron en la madrugada de ayer al Gobierno de Santo Tomé y Príncipe, en Africa occidental, mientras el presidente del pequeño país potencialmente rico en petróleo estaba en el extranjero, dijeron residentes. Tropas portando ametralladoras patrullaban la capital, tras haber tomado el control de sitios claves luego de breves tiroteos, alrededor de las 0300 GMT.
El presidente, Fadrique de Menezes, estaba en la capital de Nigeria, Abuja, buscando ayuda para que Santo Tomé desarrolle su potencial petrolero, cuando los soldados tomaron el poder en una medida que justificaron diciendo que deseaban acabar con la pobreza.
El Gobierno de Abuja condenó la acción y prometió responder si resultaban dañados los ciudadanos o propiedades nigerianos. El líder del golpe de Estado, el mayor Fernando Pereira, declaró el estado de emergencia y dijo que deseaba formar un gobierno de transición.
Los soldados detuvieron a la primera ministra, María das Neves, y al ministro de Obras Públicas, Joaquim Rafael Branco, quien es responsable de las reservas de petróleo que determinarán el futuro del país, uno de los más pobres del mundo.
Santo Tomé se ha visto sacudido por turbulencias políticas en meses recientes, debido en parte a una disputa sobre la posible existencia de miles de millones de barriles de petróleo en sus costas, aunque aún no se ha hallado el crudo allí.