El juez de la Audiencia Nacional española Santiago Pedraz recibió de una testigo el denominado Plan Sofía, un documento inédito que apunta que el genocidio cometido en Guatemala, en los ochenta, procedió de órdenes concretas de altos cargos militares y civiles para masacrar a la población indígena.
La analista del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, Kate Doyle, que aportó dicho material, destacó que las órdenes de contrainsurgencia reflejadas en el documento las siguieron toda la cadena de mandos, desde la cúpula militar y civil guatemalteca hasta las tropas.
Los documentos hacen referencia al denominado Plan Sofía 82, cuya existencia negaban las fuerzas armadas del país, y a la matanza cometida en el verano de 1982 en el departamento de Quiché, e incluye nombres como el del entonces presidente Efraín Ríos Montt o el viceministro de Defensa, Óscar Humberto Mejía.
El material cedido por Doyle vendría a respaldar las acusaciones que Pedraz ha vertido contra siete militares y civiles.