Un centenar de militares patrulla desde esta madrugada la ciudad de Monterrey, en el norte de México, y su zona metropolitana para controlar la escalada de violencia de los últimos días, con asesinatos y secuestros de policías, además de civiles.
El teniente coronel Alberto González, secretario de Seguridad Pública de Escobedo, uno de los municipios de la zona metropolitana de Monterrey, confirmó la presencia de los soldados, que se desplazan en una tanqueta blindada, un camión y media docena de vehículos ligeros.
Desde el 19 de febrero, por orden del presidente mexicano, Felipe Calderón, alrededor de 2, 500 soldados fueron diseminados por Nuevo Léón, el estado del que Monterrey es capital, y Tamaulipas, también en el norte del país y que tiene costa con el Golfo de México.
Sin embargo, ese operativo militar, respaldado por fuerzas policiales federales, se había limitado a las carreteras y a las zonas rurales, pero con la operación de hoy ha sido ampliado a la metrópoli y sus inmediaciones.
La principal área de acción de los efectivos del Ejército es el municipio de Santa Catarina, donde el domingo fueron asesinados a balazos dos policías municipales.