Las fuerzas de seguridad chinas deberían sonreír más para dejar de aterrorizar a los extranjeros en los Juegos Olímpicos de Pekín, afirmó ayer el noruego Gerhard Heiberg, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI).
Los militares y policías chinos, en particular, deberían comportarse de otro modo. Tienen caras pétreas. Los chinos asustan a los extranjeros", declaró Heiberg al periódico noruego Aftenposten en su edición de este lunes.
"Eso no puede seguir así. Es aún peor cuando además van armados porque tienen un aspecto aterrador", agregó.