El misterioso caso de los tres cadáveres hallados en una mansión incendiada en Inglaterra, se aclaró al informar la Policía , que el millonario dueño de la casa mató a su esposa y su hija antes de prender fuego a la vivienda y suicidarse.
El empresario británico Chistopher Foster de 50 años; su esposa, Jill, de 49; y su hija, Kirstie de 15 desaparecieron tras declararse un incendio en su mansión en el condado de Shropshire el 25 de agosto. Los expertos forenses hallaron los cuerpos de Foster y el de su esposa, quien murió de un tiro en la cabeza, el otro cadáver no se identificó .