SUBTERRÁNEOS Y LÍNEAS de autobuses cesaron de funcionar el martes por la mañana luego que el sindicato de trabajadores del transporte inició una huelga al no llegar a un acuerdo con la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA), tras días de intensas negociaciones.
La huelga causó un gran caos en Nueva York durante la hora de más tráfico. Más de siete millones de personas usan diariamente el sistema de transporte urbano.
Es la primera huelga del transporte en Nueva York desde abril de 1980, cuando se registró un paro de 11 días de duración. El anterior a ese fue en 1966.
"Este contrato entre la MTA y el Sindicato de Trabajadores del Transporte debió haberse resuelto fácilmente. Lamentablemente no fue así", dijo el dirigente sindical Roger Toussaint.
El presidente de la MTA, Peter Kalikow, calificó la huelga como "una bofetada en el rostro" de los neoyorquinos e indicó que los abogados del gobierno municipal se presentarán ante las cortes de inmediato, en un intento de impedir el paro a través de las autoridades judiciales.
Es ilegal que los trabajadores del transporte vayan a la huelga en Nueva York. Los 33.000 miembros del sindicato enfrentan sanciones económicas y sus directivos el inmediato encarcelamiento.
Las autoridades comenzaron a clausurar molinetes y a cerrar entradas a los subterráneos luego de decidirse la huelga.
El alcalde Michael Bloomberg, según el cual el paro del transporte puede costar a la ciudad unos 400 millones de dólares diarios, se unió a miles de peatones que cruzaron el puente de Brooklyn en medio del helado invierno, con temperaturas de cinco grados bajo cero, para dirigirse a la alcaldía.
Otros neoyorquinos llegaron a la ciudad en automóviles compartidos con varias personas, o usaron bicicletas.
El ayuntamiento ha prohibido acceder a la isla de Manhattan a ningún vehículo que no contenga, al menos, cuatro pasajeros,
Los taxis aceptaban varios pasajeros con destinos distintos y ocurrieron enormes embotellamientos de tránsito, pues la policía impedía el paso de vehículos que no estuvieran compartidos.
"Espero que los echen a todos" los huelguistas, dijo Eddie Goncalves, un portero de un edificio que intentaba retornar a su hogar luego de trabajar de noche. Indicó que la huelga lo obligará a gastar diariamente 30 dólares adicionales en taxis y en boletos de trenes.
La ciudad de Nueva York vive todavía bajo la angustia de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Extremas medidas de seguridad resguardan a la metrópoli, quizás la ciudad más importante del mundo.
El derechista Michael Bloomberg fue reelecto alcalde de la Gran Manzana hace pocos meses atrás y ha implementado una política económica exitosa, pero igualmente se le acusa de aprovechar las medidas antiterroristas para argumentar que el paro representa una amenaza a la seguridad de la ciudad.
Los trabajadores del metro y las líneas de buses piden un aumento salarial del 8% cada año, además que se elimine la propuesta de la Autoridad del Transporte de Nueva York de elevar la edad de jubilación hasta unos 64 años.
Millones afectados por paro en Nueva York
El último paro en Nueva York duró once días y se perdió 400 millones de dólares diarios.