El presidente de Bolivia, Evo Morales, agasajó con dos mítines populares a su colega, amigo y aliado venezolano, Hugo Chávez, pero se distanció de su incendiaria retórica contra el mandatario estadounidense, George W. Bush.
El gobernante venezolano acusó al jefe de la Casa Blanca de impulsar planes de "magnicidio" en Latinoamérica y ayer lo llamó "hipócrita" por decir que le preocupan los pobres de esta región, cuando -dijo- Estados Unidos es el culpable de esa pobreza.
Morales, en cambio, en sus discursos ante Chávez, en la ciudad amazónica de Trinidad y este domingo en la andina de El Alto, aledaña a La Paz, mencionó la opresión de los pueblos americanos, especialmente de los indígenas, pero no atacó directamente a Bush.
También fue significativo que el presidente boliviano no acudiera el viernes a una manifestación contra Bush que Chávez organizó en Buenos Aires, tolerada pero no patrocinada por su homólogo argentino, Néstor Kirchner.
El gobierno argentino "no tuvo nada que ver" con ese acto, aunque estuvieron presentes algunos de sus funcionarios, insistieron fuentes oficiales en Buenos Aires.
La única alusión del líder boliviano a la gira que realiza Bush por cinco países latinoamericanos se produjo en Tokio, durante su visita oficial de la semana pasada a Japón, y fue debido a preguntas de periodistas.