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Morales espera que referendo defina nuevo escenario y propicie reconciliación


El presidente Evo Morales expresó hoy su deseo de que Bolivia defina un nuevo escenario político y llegue a la reconciliación con el referendo sobre mandatos que celebrará mañana el país en un clima de incertidumbre sobre la eficacia de esta consulta.


Más de cuatro millones de bolivianos están llamados el domingo 10 de agosto a las urnas para decidir si el presidente Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y ocho de los nueve prefectos (gobernadores) del país, la mayoría opositores, continúan o no en sus cargos.


La gobernadora de Chuquisaca, la campesina quechua y opositora Savina Cuéllar, es la única que no se someterá al revocatorio ya que fue elegida recientemente en los comicios departamentales celebrados el pasado 29 de junio.


En la víspera de la consulta revocatoria, Morales llamó hoy a la participación de los bolivianos porque el voto del pueblo servirá para "fortalecer la democracia y redefinir el nuevo escenario político" del país.


También se mostró seguro de que el voto de los bolivianos obligará a la "reconciliación" y "a un reencuentro de las autoridades" del país.


Bolivia vive con expectación las horas previas a un referendo revocatorio que ha avivado la crisis política del país, donde el proyecto constitucional de Evo Morales se enfrenta al plan autonomista de varias regiones controladas por sus opositores.

 


La consulta llega rodeada de dudas sobre su validez constitucional y, principalmente, sobre la interpretación de sus resultados y el porcentaje de votos que será necesario para que un prefecto sea revocado.


La confrontación entre Morales y sus opositores regionales se ha agudizado en la semana previa al referendo con el aumento de protestas políticas contra el Gobierno que incluso impidieron la "pisada" del presidente en varios departamentos del país.


Es el caso de Sucre, la capital formal de Bolivia, donde Morales tuvo que suspender su participación en los actos de la Fiesta Nacional, o de Tarija donde las protestas de los opositores impidieron una visita de los presidentes de Argentina y Venezuela, Cristina Fernández y Hugo Chávez.

 


También en las regiones de Santa Cruz, Beni y Pando, los actos de protesta en los aeropuertos de sus capitales provocaron que Morales desistiera de cumplir con varios actos que tenía previstos en estos territorios.


Las acciones de la oposición llevaron al Gobierno a afirmar que Bolivia se encontraba en el "umbral de un golpe de estado" que el propio Ejecutivo "rebajó" posteriormente a la categoría de "sabotaje".


A estos episodios, se sumó una ola de conflictos sociales en varios puntos del país, que llegaron a ser violentos en el caso del departamento andino de Oruro, donde dos mineros murieron en un enfrentamiento con la policía que además causó más de cuarenta heridos.

 


En las horas previas al referendo los conflictos han disminuido en parte gracias al preacuerdo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) sobre la nueva ley de pensiones que exigía este sindicato, considerado el más importante de Bolivia y que ha promovido buena parte de las protestas de los últimos días.


No obstante, prefectos opositores y dirigentes cívicos de las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, mantienen una huelga de hambre para exigir la restitución de la renta petrolera regional que el Gobierno destina ahora a una ayuda para ancianos.


Según informan hoy medios locales, el operativo electoral se ha desarrollado hasta el momento sin problemas y las papeletas y ánforas (urnas) han llegado sin incidentes notables a los recintos de votación.


El referendo revocatorio del 10 de agosto será la consulta más vigilada de cuantas se han celebrado en Bolivia, asegura la Corte Nacional Electoral, por la presencia de más de 200 observadores internacionales y 4.000 nacionales.


La misión de observadores internacionales que se encuentra en el país procede, entre otros, de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Centro de Expertos Electorales de América Latina (Ceela), el Consejo Electoral Andino (CEA) y el Mercado Común del Sur (Mercosur).


El clima de tensión que rodea el revocatorio de Bolivia ha hecho crecer las voces de alerta y los llamamientos a la paz en la comunidad internacional.


Es el caso del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, el Gobierno de Brasil, la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y el presidente del Comité de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos Álvarez, que se han mostrado preocupados por la situación en Bolivia.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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