La oposición paraguaya denunció ayer un aumento de las medidas de vigilancia policial y militar, que dijo demuestra el nerviosismo del gobierno frente a una nueva protesta para pedir la renuncia del presidente Luis González Macchi, prevista para mañana.
Las fuerzas públicas establecieron piquetes y realizaron aparatosos procedimientos en puntos neurálgicos de Asunción, Ciudad del Este, Encarnación y otras localidades del interior, entre el viernes y ayer, denunció el diputado Luis Villamayor, del opositor Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (UNACE).
Villamayor dijo que decenas de ciudadanos que carecían de documentos fueron momentáneamente demorados por las autoridades.
El presidente del Senado Juan Carlos Galaverna, considerado como el hombre fuerte del país, anunció que la Policía no permitirá la manifestación convocada por UNACE en la plaza del Congreso, tras alegar que existe una ley que prohíbe manifestarse frente al Legislativo en horario diurno.
Galaverna insistió en que el partido UNACE, que lidera el ex general golpista Lino Oviedo -refugiado en Brasil- tiene supuestamente planeado "sembrar la violencia para tomar el poder".
El pasado 15 de julio, las protestas opositoras terminaron en una violenta represión que dejaron como saldo dos muertos, más de 100 heridos y 300 detenidos.
Por otro lado se conoció que representantes de la embajada de EU visitaron a autoridades del Legislativo y anunciaron a la prensa que seguirán atentamente la protesta de mañana.
"Vamos a seguir de cerca este asunto", dijo el consejero político de la sede diplomática Thomas Meza, quien sugirió a los organizadores "que todo se haga en base a la ley", según reseñaron medios de prensa.