El fin de semana será sepultado el cardenal Juan Francisco Fresno, al que Chile le agradece porque tendió un puente entre el dictador Augusto Pinochet y la oposición de la época que concluyó con una transición pacífica a la democracia.
Fresno, de 90 años, falleció el jueves a causa de una insuficiencia renal. Era cardenal emérito desde 1989.
El ministro del Interior, José Miguel Insulza, anunció ayer un duelo nacional de tres días en homenaje al prelado porque todos le debemos mucho a él"".
El cardenal Fresno gestionó la llegada del Papa a Chile en 1987, cuando arreciaban las protestas masivas contra Pinochet y la oposición temía que la visita del Santo Padre fuera utilizada por el régimen militar como propaganda a su favor.
"Fue el conductor de la Iglesia en un momento difícil en la historia de Chile y creo que todos, creyentes y no creyentes, tenemos una deuda de gratitud por lo que él hizo"", expresó el presidente Ricardo Lagos desde Hungría, donde participa en una reunión de líderes socialdemócratas.