Miles marcharon sobre edificios de gobierno y chocaron con las fuerzas de seguridad en ciudades de todo Irak, en las protestas antigubernamentales más violentas desde que el malestar político empezó a extenderse por todo el mundo árabe.
En dos ciudades del norte, las fuerzas de seguridad que intentaban contener al público acabaron disparando y mataron a nueve manifestantes. En la provincia occidental de Ambar murieron a tiros dos personas en una manifestación.