Una fuga química en una fábrica de gas en las afueras de Bagdad mató a por lo menos 14 iraquíes y dejó enfermos a decenas, dijeron ayer residentes del lugar. "No sabemos si fue un accidente o un sabotaje", dijo a Reuters televisión un portavoz policial del pueblo de Bwab Al-Sham, al este de Bagdad.
Residentes relataron que detectaron un fuerte olor a químicos saliendo de la planta en la noche del jueves. Dijeron que, cuando fueron a ver, encontraron en el piso los cadáveres retorcidos de una familia que cuidaba la fábrica.
Otras personas que vivían cerca murieron posteriormente en las afueras de la planta, elevando a 14 el saldo de fallecidos, dijeron los testigos y funcionarios de un hospital local.
Decenas más estaban bajo tratamiento médico por inhalación de gas, que no fue identificado de inmediato. "Estábamos esperando que vuelva la electricidad cuando comenzaron a oler malos olores, como químicos", dijo un hombre a Reuters TV. "No podíamos respirar, comenzamos a vomitar", agregó.
Por otro lado, el gobierno estadounidense congeló las cuentas de 10 presuntos miembros del grupo terrorista asiático Yemaah Islamiyá (YI), una organización que ha sido vinculada con la red Al Qaeda de bin Laden, informó ayer el secretario del Tesoro norteamericano, John Snow.
Entre los mencionados en la lista figura Imam Samudra, supuesto cerebro de los atentados explosivos del 12 de octubre del 2002 en Bali, Indonesia, en los que murieron 202 personas.
"La acción de hoy identifica a 10 individuos en el corazón de la red Yemaah Islamiyá", dijo Snow en el comunicado. "Estos terroristas han trabajado para lograr los objetivos terroristas de Al Qaeda en el sudeste asiático", agregó.
"Han planeado asesinar a dirigentes internacionales, han tramado y apoyado ataques como los atentados de Bali... Esperamos trabajar con nuestros aliados en la región para desmantelar a la YI", afirmó el funcionario estadounidense.