Estado
de salud
- [B]Los rumores sobre la salud de Zenawi[/B] se desataron a raíz de su ausencia en las reuniones de la XIX Sesión Ordinaria de la Asamblea de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA).
La muerte del primer ministro etíope, Meles Zenawi, a la cabeza del país desde 1991, provocó una sensación de incertidumbre en Etiopía, que ha declarado un luto nacional cuya duración todavía se desconoce.
El país africano, potencia económica regional, pero con un cuestionable historial en materia de derechos humanos, tampoco sabe aún la fecha del funeral por el primer ministro, que acumulaba poderes propios de un jefe de Estado.
Por el momento, el viceprimer ministro y titular de Exteriores, Hailemariam Desalegn, ejercerá como primer ministro en funciones hasta el final del mandato del difunto, que debe concluir en 2015.
Zenawi, que murió el lunes por la noche en un hospital de Bruselas tras una larga enfermedad aún no especificada, deja un gran vacío en África con su fallecimiento, ya que era uno de los líderes africanos que más alto habló por los intereses del continente en el mundo.
Aliado de Occidente, el mandatario participó en la lucha global contra el terrorismo con el beneplácito de Estados Unidos, que le apoyó en 2006 contra la supuesta amenaza fundamentalista de la Unión de Tribunales Islámicos en Somalia, y en su incursión en territorio somalí contra los radicales islámicos de Al Shabab.
Está previsto que los restos del fallecido líder lleguen al Aeropuerto Internacional de Bole, en Adis Abeba, trasladados por un avión de la aerolínea nacional etíope desde Bruselas.
Según la prensa, el cuerpo será llevado al Palacio Nacional escoltado por generales del Ejército etíope.
Mientras tanto, el Gobierno trabaja para convocar al Parlamento, encargado de investir a Hailemariam.
"De acuerdo con la Constitución de Etiopía, el viceprimer ministro jurará el cargo ante el Parlamento pronto (...) y empezará como primer ministro en plenitud", dijo el portavoz gubernamental, Bereket Simon.