Diecinueve muertos y 40 heridos provocó un choque de trenes ocurrido el martes en la noche en el sureste de España, atribuido a un error humano, anunció ayer el presidente de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE), Miguel Corsini.
El accidente se produjo cuando un Talgo con 86 pasajeros a bordo- y un tren de mercancías chocaron de frente en cercanías de la estación de Chinchilla, en la provincia de Albacete.
De los 19 muertos, 14 eran pasajeros del tren Talgo que cubría el trayecto entre Madrid y Cartagena, y cinco eran trabajadores de RENFE, precisó Corsini en rueda de prensa en la delegación del gobierno en Albacete, sin descartar “la posibilidad de que aparezcan otros muertos”.
El presidente del gobierno español, José María Aznar, llegó al lugar del accidente, donde lo aguardaban el ministro de Fomento, Francisco Alvarez Cascos y el presidente de la región de Castilla-La Mancha, José Bono. Hasta anoche, los equipos de rescate habían logrado retirar 16 cadáveres de las 21 personas que se cree que quedaron atrapadas en los vagones tras el siniestro.