Mujeres militares encargadas de interrogar a los prisioneros musulmanes en la base de Guantánamo marcharon casi desnudas delante de ellos o los pintaron de rojo simulando la sangre de la menstruación para humillarlos, según un informe del Pentágono revelado ayer por el diario The Washington Post.
El informe, que no fue divulgado públicamente, confirma los testimonios que los prisioneros musulmanes detenidos en Guantánamo dieron a sus abogados, afirmando que las mujeres encargadas de interrogarlos recurrieron, de forma reiterada, a tácticas sexualmente sugerentes para mortificarlos y sacarles confesiones.
Algunas mujeres se frotaron contra los presos, una militar desfiló con una camiseta mojada y otras tocaron sexualmente a los reos.