Las mujeres han tomado el volante de los taxis en la caótica ciudad de El Cairo, en medio del beneplácito de los doctores islámicos y la oposición de los taxistas y de, sorprendentemente, grupos que defienden los derechos de la mujer.
"No más taxistas estúpidos, no más comentarios y bromas tontas. Es tiempo para la conducción segura y elegante", reivindica uno de los lemas con el que se anuncia en internet el nuevo servicio, bautizado como "taxi rosa" y pensado sólo para ellas.
Cinco mujeres conducen ya taxis amarillos en la capital egipcia, pero la empresa quiere pintarlos de rosa y está a la espera de la decisión del gobernador de El Cairo, una ciudad en la que el taxi ha sido hasta hora territorio de hombres.