Mundo

Nacionalización, una jugada que puede cambiarlo todo

El gobierno boliviano nombrará mañana a los directores de las tres petroleras "nacionalizadas" que eran gestionadas hasta ahora por Repsol YPF, British Petroleum y Enron y Shell.


SIN REPARAR en los riesgos políticos y económicos, el presidente de Bolivia, Evo Morales, tomó esta semana una decisión que estremeció los cimientos económicos de España, Brasil y otras naciones que tienen empresas estatales dedicadas al negocio del gas y del combustible.
La medida, que fue considerada como "poco amistosa" por parte de Brasil y preocupante para España por el tipo de inversión que registran Petrobras, Repsol YPF y la francesa TotalFinaElf .
Esto denota nuevas reglas del juego que deben ser analizadas por los inversores como Petrobras y Repsol YPF, así como la francesa TotalFinaElf, en el sureste del país.
La pregunta que queda en el ambiente es: ¿Cómo afectará esta determinación en las economías en la región latinoamericana y en otros países? ¿Se verá Panamá afectada con la medida presidencial ejecutada por Evo Morales el pasado 1 de mayo?
El viceministro panameño de Comercio Interior, Manuel José Paredes, espera que y confía en que la renacionalización de las reservas gasíferas en Bolivia puede ser resuelta sin traumas adicionales en la economía mundial.
Reveló que la medida adoptada por el mandatario Morales no se puede llevar a cabo en Panamá, ya que en este país no hay nada que nacionalizar en materia de hidrocarburos. No obstante, advirtió que este tipo de acciones tiene sus reacciones.
"Esto trae inestabilidad, que es aprovechada al máximo por los espectadores", aseveró Paredes.
Por su parte, Francisco de Icaza, secretario ejecutivo del Comité de Hidrocarburos de la Cámara Americana de Comercio, con sus siglas en inglés (AMCHAM), Francisco de Icaza, precisó que la medida perjudicará a Bolivia en cuanto a las relaciones con España y Brasil; pero recalcó que el país suramericano estuvo en todo su derecho cuando nacionalizó los productos del gas.
De Icaza, coincide con Paredes en que en Panamá no hay recurso que nacionalizar, y que tampoco se ha considerado la medida.

Ante los hechos registrados en Bolivia, la oposición política no podía perder la oportunidad de expresar su punto de vista sobre la nacionalización de los hidrocarburos.
El opositor Jorge Quiroga, advirtió que la acción decretada por Evo Morales pone en riesgo la relación política y económica con Brasil que es su principal socio.
El ex mandatario precisó que "espera que el gobierno haya tomado medidas preventivas para proteger la relación con Brasil para que no se vea afectada por proteger al país con el fin de mejorar precios en el gas y sobre todo alcanzar mayores volúmenes de exportación.
Quiroga dijo que en los primeros 100 días de gestión presidencial de Morales "esperaba una política hidrocarburífera desarrollada que especifique lo que se hará en los campos petroleros, las refinerías y la industrialización del gas".

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva recibió una lluvia de críticas por lo que los analistas y políticos consideran una actitud débil frente a la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia.
La expectativa en los medios políticos y empresariales brasileños era que el mandatario brasileño consiguiera de Morales una garantía pública de que no habrá alteraciones en el suministro a Brasil, cuya poderosa industria se alimenta del gas boliviano, tanto como que defendiera la presencia en ese país de la poderosa empresa estatal Petrobras tras la medida boliviana.

 
Las empresas más perjudicadas: la hispano-argentina Repsol YPF y la brasileña Petrobras, así como los gobiernos de sus países, han asumido ya que no les queda más remedio que negociar con el Ejecutivo boliviano para tratar de salvar lo más que puedan de sus inversiones y beneficios.
Han quedado aplazadas, aunque no descartadas, las amenazas de las petroleras de recurrir a tribunales y arbitrajes internacionales, y olvidadas las de abandonar de inmediato Bolivia, porque si lo hacen perderán aún más.
Fuentes diplomáticas reconocieron que el primer presidente indígena de Bolivia ha ganado, al menos por ahora, su apuesta de que las multinacionales no dejarían el país, ni sus gobiernos romperían relaciones, pese a la dureza de la nacionalización y la rudeza de su anuncio.


fecha edicion
old id
233519
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América