La enviada especial de la ONU de derechos humanos, Asma Jahangir, recibió confirmaciones a través de entrevistas, visitas y un informe entregado ayer, de que en Brasil existen ejecuciones sumarias y extrajudiciales.
"La evaluación es muy clara: existen las ejecuciones extrajudiciales, policías involucrados en esos crímenes e impunidad", afirmó Jahangir según el diario Folha de Sao Paulo, uno de los estados más violentos de Brasil que la enviada está visitando.
Tras visitar un centro de detención de menores, su descripción fue clara: "horrible". "Uno de los más brutales casos de violación de derechos humanos que está ocurriendo hoy en Brasil es el del exterminio más o menos sistemático de jóvenes entre 16 y 24 años, de sexo masculino, pobres y habitantes de las periferias", denuncia el informe "¿Sao Paulo: política de seguridad pública o de exterminio?", entregado ayer a la relatora de la ONU.
Según el reporte, hay evidencias de que los crímenes "son realizados por policías, aisladamente u organizados en grupos de exterminio". El ex auditor de la Policía, Fermino Fecchio, constata que en la ciudad de Sao Paulo "el número de asesinatos violentos aumentó considerablemente en los años noventa, pasando de 38.9 por cada 100,000 habitantes a 59.2".
Fecchio también denuncia la impunidad y aún una tendencia en el discurso de la autoridad pública hacia el "vale todo" para contener la violencia.
Uno de los casos más llamativos sobre la violencia policial es el del grupo de élite policial GRADI, al que se ha responsabilizado de acciones con decenas de víctimas fatales. Sólo en una acción hubo 12 muertos, "todas con características de ejecución", según el informe.
Este también denuncia la violencia en las penitenciarías. En algunas comisarías, que llegan a funcionar como cárceles, las celdas para 5 ó 6 personas albergan a más de 40: "Los presos se amarran a las barras para dormir, son los llamados murciélagos; otros duermen en el suelo disputado por insectos y ratas".
En los centros de detención de menores, "hay testimonios de adolescentes que llegan a sufrir hasta tres sesiones de tortura diaria y abusos sexuales", dice el informe.
"Ojalá la visita de la Relatora Especial sobre Ejecuciones Sumarias de la ONU" sirva "para vencer la barbarie en Sao Paulo", concluye el reporte que firman 14 organizaciones, como la pastoral (católica) de cárceles, el Grupo Tortura Nunca Más y el Movimiento Nacional de Derechos Humanos.
Flavio Manoel da Silva, uno de los testigos que Jahangir entrevistó en el marco de su gira por Brasil, fue asesinado en el nordeste del país con dos disparos en la cabeza, efectuados por dos encapuchados.