Al menos 85 personas, 45 etíopes y 40 somalíes, han desaparecido cuando la barca en la que viajaban chocó con otra embarcación y se hundió en el Golfo de Adén, en aguas de Yemen, informó ayer una emisora de radio keniana que citó a testigos presenciales.
El naufragio se produjo el pasado lunes por la noche, pero la Guardia Costera de Yemen no lo notificó hasta ayer, después de que se confirmara el testimonio de varios pescadores que faenaban en la zona, que manifestaron que habían visto una veintena de cadáveres flotando en el mar.
Se desconocen las circunstancias del siniestro y el paradero del otro barco accidentado, según las fuentes, que señalaron que cuando se produjo el naufragio la visibilidad era muy escasa en la zona debido a una fuerte tormenta.
Tampoco se sabe cuántos pasajeros viajaban en la embarcación naufragada y si alguno de ellos consiguió ponerse a salvo a nado, ya que el área del Golfo de Adén está infectada de tiburones.
Cientos de personas han muerto en naufragios en esa zona del mar Rojo, una de las rutas utilizadas por los somalíes para emigrar a Yemen, en su mayoría de forma ilegal, desde donde luego tratan de pasar a Arabia Saudita para buscar trabajo.
Las autoridades yemeníes tratan de detener la inmigración ilegal de los somalíe dada la desesperada situación socioecónomica que se vive en Somalia.