Poder
- Hechos
- En estas elecciones están en juego los 630 escaños de la Cámara de los Diputados y los 315 del Senado, en el que, además de Mario Monti, tienen puesto fijo otros cuatro miembros vitalicios, entre ellos el propio Georgio Napolitano, una vez que expire su mandato en mayo.
- Horario
- Hoy se votará de 7 de la mañana a 3 de la tarde; juegan un papel esencial las promesas de los candidatos.
El mal tiempo, con nieve incluida en el norte, y las protestas de tres feministas semidesnudas contra el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi marcaron la primera de las dos jornadas de elecciones generales de Italia, las primeras en la historia de la República que se celebran en invierno.
Las primeras horas de votación, cuando los colegios electorales abrieron desde las 08:00 hasta las 10:00 hora local, vieron una menor afluencia de personas, con una participación que a las 7:00 hora local se situaba en el 46.80%, 2.41 puntos porcentuales menos que en los comicios de 2008, celebrados en abril con un tiempo primaveral.
Los principales líderes políticos, incluido ahora el reconvertido tecnócrata Mario Monti, cuya dimisión como primer ministro el pasado diciembre hizo que los comicios se adelantaran dos meses, votaron en distintos puntos del país en la primera jornada de unas elecciones que -a priori- arrojan un escenario incierto, con el temor de un posible Gobierno de centroizquierda inestable en el Senado.
El más madrugador fue Monti, senador vitalicio y candidato a primer ministro por las llamadas listas “moderadas”, quien acudió en compañía de su esposa a votar a las 10 de la mañana a su colegio electoral de Milán para después asistir a misa.
Una hora después hizo lo propio el candidato favorito, el líder de la coalición de centroizquierda Pier Luigi Bersani, en su ciudad, en Piacenza (norte), solo minutos antes de que en Roma, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, depositara su voto para los representantes parlamentarios de los próximos cinco años.
Todos ellos acudieron a las urnas con normalidad, pero no fue así el caso de Berlusconi, líder de la coalición de centroderecha y quien aspira a ser el próximo ministro de Economía, pues a su llegada al colegio electoral de Milán en el que vota tuvo que escuchar las protestas del movimiento ucraniano feminista Femen.
Tres chicas, dos ucranianas y una francesa, se mezclaron entre los periodistas para después desnudarse de cintura para arriba y mostrar en sus torsos el escrito “Basta Silvio”, mientras gritaban “Basta Berlusconi, basta Berlusconi”.
Los agentes policiales que vigilaban el colegio consiguieron frenar y alejar del lugar hasta la comisaría para su identificación a las activistas, cuya acción fue reivindicada en la red social Facebook por Femen.
Más de 50 millones de personas están llamadas al voto en estas elecciones (3.5 millones de italianos residentes en el extranjero han podido ejercerlo por correo antes).