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Niños de zonas indígenas no son registrados al nacer

En marzo realizarán un censo y una campaña de registro masivo en las comarcas Ngöbe Buglé y Emberá Wounaan.


MÁS DE 15 MIL niños y niñas panameños no han sido registrados al nacer, lo que viola su derecho a tener un nombre y una nacionalidad, como lo establece la Convención de los Derechos del Niño.
La Defensoría del Pueblo, conjuntamente con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Tribunal Electoral y autoridades de las zonas indígenas adelantan el proyecto "Derecho a Nombre y Nacionalidad".
Este proyecto inició el pasado diciembre con talleres en Quebrada del Guabó en la comarca Ngöbe Buglé.
Tiene como objetivo diseñar un sistema de información, educación y protección de los derechos del niño y la niña, dirigido a los pueblos indígenas con énfasis en la promoción de la inscripción de los nacimientos de los menores y la emisión de los documentos que los faculten para el ejercicio adecuado de todos sus derechos, civiles, políticos, sociales y económicos.
En declaraciones al Panamá América, James Bernard, secretario general de la Defensoría del Pueblo, explicó que el proyecto se extenderá a la zona indígena Emberá Wounaan, en Darién.
Son muchos los casos, precisó Bernard, de niños indígenas que nacen en Costa Rica, por razón de la movilización de sus padres a las zonas cafetaleras a trabajar, y que al tratar de inscribir a sus hijos, no saben cómo hacerlo, o los trámites se hacen engorrosos y hasta costosos.
Por eso están promoviendo en las mismas comunidades el derecho de los niños a ser inscritos, el cual debe ser garantizado por las autoridades nacionales, las comarcales y sobre todo los padres y madres.
El proyecto busca además integrar a las comunidades de la mano con el Registro Civil, y la participación de las autoridades locales y comarcales para sensibilizarlos y presentarles algunos elementos técnicos de los registros del niño al nacer.
Bernard explicó que el proyecto ha tenido buena receptividad de parte de los indígenas y su cultura no ha sido barrera.
Esperan, en la primera fase, cubrir cuatro distritos de la comarca Ngöbe Buglé y dos de la Emberá Wounaan, aunque más adelante lo llevarán a otras zonas indígenas del país.
También se ha conversado con las autoridades de Costa Rica, para que faciliten el registro de los que nacen en ese país, y que éste se pueda trasladar a Panamá.
Debido a la cercanía de la zona fronteriza con la indígena, algunas veces resulta más fácil para las indígenas dar a luz en hospitales del territorio tico, cerca de la frontera, además de trasladarse por razones laborales a esa nación, donde nacen muchos de sus hijos, que luego no son reconocidos en ninguno de los dos países.
Han conversado con la Defensoría de Costa Rica y se ha instalado un cónsul honorario en la comunidad de San Vito, para facilitar los registros, precisó Bernard.
Aunque es bastante difícil hablar de cifras concretas, más de 15 mil niños y niñas de las zonas indígenas apartadas y que no llegan a ser inscritos o registrados, son de la comarca Ngöbe Buglé. Por eso las autoridades tratan de conocer más el problema y atenderlo en toda su magnitud.
Según la Convención de los Derechos del Niño, del 20 de noviembre de 1989, en el numeral 1, artículo 7, el niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho a un nombre, a una nacionalidad y a conocer a sus padres.


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180810
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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