Casi un centenar de chilenos que eran niños bajo la dictadura militar fueron integrados ayer a la lista oficial de 30,000 nombres que acreditaron haber sido sometidos a torturas por agentes represores bajo el gobierno de Augusto Pinochet.
Los 87 menores de 12 años, muchos de ellos detenidos junto asus madres por los servicios de seguridad, forman parte de los 1,000 casos nuevos que se sumaron al llamado Informe sobre Prisión Política y Tortura, encargado por el presidente Ricardo Lagos a una comisión de destacados profesionales.
"Decir perdón en nombre del Estado de Chile por lo que ocurrió es tal vez poco. Nos cuesta imaginar que como resultado de situaciones tan profundas de desencuentro entre estos chilenos haya podido haber niños, guaguas (bebés) o aquellos que aún estaban en el vientre de sus madres", dijo Lagos.