El problema de la no inscripción de los hijos al nacer es en todo el país, pero muy especialmente en las zonas fronterizas donde por muchas razones, especialmente económicas, la población indígena no inscribe a sus hijos, dijo al Panamá América el defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada.
"En nuestras comunidades indígenas los padres no inscriben a sus niños y niñas por asuntos culturales o por traslado a otras áreas de trabajo", añadió.
Aclaró que la falta de inscripción de un niño causa limitaciones claras al acceso al servicio público, y por eso el interés de la Defensoría de impulsar junto con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) una campaña de inscripción de niños y niñas, sobre todo, en las áreas fronterizas.
Tejada reconoció que también se dan casos en la ciudad de Panamá, lo que no se explica porque existen numerosas facilidades, a diferencia de las zonas fronterizas.
Actualmente para inscribir el nacimiento de un niño, el padre o la madre debe acudir a la oficina del Registro Civil, ubicadas en todo el país, presentar 2 testigos que no sean parientes, y la cédula de identidad.
El horario de atención es de 7:00 a.m. a 3:00 p.m. y el costo es de B/. 2.50, más B/.4.00 para timbres.
La no inscripción de los hijos es una irresponsabilidad, pues las autoridades le dan todas las facilidades, sobre todo a los aborígenes, quienes usualmente no tienen asistencia médica al tener sus niños, y sólo deben presentar 2 testigos.
En caso de nacer en el hospital, el parte médico es el documento que garantiza la inscripción de los niños y niñas en el Registro Civil.
Niños no registrados, un problema generalizado
En el Registro Civil se lleva el control de los nacimientos.